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jueves, 3 de mayo de 2012

5 citas bíblicas para cuando estés enfermo




¡Bienvenido!, si has llegado hasta aquí buscando consuelo para tu enfermedad o la de algún familiar o conocido, te aseguro que en la Palabra de Dios encontrarás un remedio eficaz. Es por eso que he querido compartir contigo estas citas bíblicas.

Uno de los momentos difíciles para el ser humano es el de la enfermedad.

En ese momento puedes sentirte solo, angustiado, desesperado. En fin, siempre es maravilloso saber que Dios está a tu lado. Que entiende lo que otros, quizás, no comprenden.

Que Él te habla a tí personalmente a través de su Palabra.

Que tiene un detalle de consuelo para ese momento duro que estás atravesando.

Hoy te progongo estas citas bíblicas:

  • Salmo 38: en todo el salmo se habla de la enfermedad que aqueja, del distanciamiento de amigos y familiares, de la soledad y de la importancia que tiene para el enfermo que Dios lo oiga y le haga justicia, le sane y ayude. Importante es el versículo 18: "¡Voy a confesar mis pecados, pues me llenan de inquietud!". ¡La confesión de los pecados alivia al enfermo!

  • Mateo 26, 39: En este versículo Jesús nos enseña cómo debemos de orar en circunstancias difíciles, pues él mismo lo hizo así en el Huerto de los Olivos: "Padre mío, si es posible, líbrame de este cáliz; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieras tú". Con total abandono a su voluntad.

  • Romanos 5, 3-5: aquí el Apóstol Pablo nos invita a gloriarnos de los sufrimientos, ya que el sufrimiento da fortaleza, la fortaleza nos permite superar las pruebas y el superar las pruebas nos da esperanza, una esperanza que no defrauda.

  • 2Corintios12, 9-10: "con mi gracia te basta; pues mi poder se manifiesta en la debilidad" dijo el Señor a San Pablo y también a nosotros.

  • 1Pedro 4, 12-13.19: Aquí se nos invita a no extrañarnos de la prueba, a entender que el sufrimiento propio es tener parte en el sufrimiento de Cristo,  para así tener parte con él en su gloria. También nos motiva a seguir haciendo el bien, aún en medio de la tribulación y abandonar nuestras almas a Dios.

Te las propongo, pues a mi me han llenado de consolación. Espero que te alivien tu alma y corazón. ¡Que Dios te bendiga! ¡Que Dios sea tu salud!

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viernes, 2 de diciembre de 2011

Juan Pablo II, modelo de sufrimiento cristiano

Juan Pablo II, modelo de sufrimiento Cristiano, así lo afirmó el Papa Benedicto XVI, quien recordo su "lento calvario", y aseguró "que hizo de su enfermedad una concreta participación en el Camino de Cristo hacia el calvario"

Esto lo dijo en el Pontificio Consejo para la Pastoral de la salud y fue publicado por aciprensa


Realmente su vida es un ejemplo para todos cuantos anhelamos encontrarnos con Cristo y para quienes  pensamos que el sufrimiento no nos aleja de Dios; sino que muy por el contrario nos une en profundidad al misterio redentor de Cristo. 


Al Beato Juan Pablo II se le pueden aplicar las palabras del Apóstol San Pablo: "Completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia" (Col. 1, 24)

El sufrimiento puede hacernos crecer como seres humanos, nos puede llegar a unir al  sufrimiento redentor de Cristo, incluso puede darnos un sentido a nuestra vida, todo depende de nosotros mismos, de nuestra actitud, del grado de amor que sintamos hacia Dios.

Juan Pablo II vivió a plenitud ese amor, esa entrega, ese vivir para servir a los demás. Se olvidó de sí mismo, de su dolor, de su sufrimiento y se entregó al servicio de Cristo, de su Iglesia y de toda la humanidad sufrida.

Fuimos testigos presenciales de la forma como ese gigante de la Fe, recorrió el mundo e influyó sobre él.

Yo misma pertenezco a la generación de jóvenes que fuimos impactados por su predicación y su vida.

Hoy, ya en mi madurez, no puedo menos que declarar que mi hermano en la fe, Juan Pablo II, fue un instrumento maravilloso en las manos de Dios para que muchos volviéramos a los caminos del Señor.

Amigo o amiga si eres de aquellos jóvenes motivados por el Beato Juan Pablo, deja tu testimonio, fuimos testigos de excepción.

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Hasta pronto.