Jesús es la vid y sus discípulos somos sus sarmientos.
La relación entre Dios y su pueblo, se representa como la de un Viñador (Dios Padre) y su viña (el pueblo). Ya desde el Antiguo Testamento vemos esta comparación.
En el Evangelio según San Juan, capítulo 15, Jesucristo nos presenta, además, la alegoría donde él es la vid y sus discípulos sus sarmientos, es decir, sus ramas.
La rama que no da uvas es cortada por el viñador, la rama que da uvas es podada y limpiada por el viñador para que de más frutos.
Nos dice, también, que la Palabra nos limpia.
¿Puede una rama dar uvas, si está separada de la vid?
Imposible, ¿verdad?
Pues bien, del mismo modo, es imposible para nosotros dar buenos frutos si estamos separados de Cristo.
"Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el fuego." (Jn. 15, 5-6)
No sólo eso, sino que más adelante nos promete concedernos todo lo que pidamos:
"Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará. (Jn. 15, 7)
Con esto se mostrará la gloria del Padre: en que demos abundante fruto y que seamos verdaderos discípulos de Cristo.
Razones más que poderosas para decidirse a iniciar y mantener durante toda la vida una relación personal con Jesucristo
¡Jesucristo es esa fuente de vida de la cual no podemos alejarnos!
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¡Dios te bendiga!
Uno de los momentos difíciles para el ser humano es el de la enfermedad.
En ese momento puedes sentirte solo, angustiado, desesperado. En fin, siempre es maravilloso saber que Dios está a tu lado. Que entiende lo que otros, quizás, no comprenden.
Que Él te habla a tí personalmente a través de su Palabra.
Que tiene un detalle de consuelo para ese momento duro que estás atravesando.
Hoy te progongo estas citas bíblicas:
- Salmo 38: en todo el salmo se habla de la enfermedad que aqueja, del distanciamiento de amigos y familiares, de la soledad y de la importancia que tiene para el enfermo que Dios lo oiga y le haga justicia, le sane y ayude. Importante es el versículo 18: "¡Voy a confesar mis pecados, pues me llenan de inquietud!". ¡La confesión de los pecados alivia al enfermo!
- Mateo 26, 39: En este versículo Jesús nos enseña cómo debemos de orar en circuntancias difíciles, pues él mismo lo hizo así en el Huerto de los Olivos: "Padre mío, si es posible, líbrame de este cáliz; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieras tú". Con total abandono a su voluntad.
- Romanos 5, 3-5: aquí el Apóstol Pablo nos invita a gloriarnos de los sufrimientos, ya que el sufrimiento da fortaleza, la fortaleza nos permite superar las pruebas y el superar las pruebas nos da esperanza, una esperanza que no defrauda.
- 2Corintios12, 9-10: "con mi gracia te basta; pues mi poder se manifiesta en la debilidad" dijo el Señor a San Pablo y también a nosotros.
- 1Pedro 4, 12-13.19: Aquí se nos invita a no extrañarnos de la prueba, a entender que el sufrimiento propio es tener parte en el sufrimiento de Cristo, para así tener parte con él en su gloria. También nos motiva a seguir haciendo el bien, aún en medio de la tribulación y abandonar nuestras almas a Dios.
Te las propongo, pues a mi me han llenado de consolación. Espero que te alivien tu alma y corazón. Que Dios te bendiga. ¡Que Dios sea tu salud!
Me permito aquí compartir con ustedes las 5 consecuencias de tener fe en el Dios Único, según el Catecismo de la Iglesia Católica.
Sí, creer y amar a Dios, que es Verdad y Amor, que es EL QUE ES, tiene consecuencias para nuestra vida.
- Nos lleva a reconocer, que es grande y majestuoso, que nos supera inmensamente, que es misterio y que debemos servirle.
- Debemos vivir continuamente dándole gracias por todo.
- Debemos reconocer nuestra propia dignidad y la de todos los hombres, pues fuimos hechos a su imagen y semejanza.
- Debemos usar las cosas creadas de manera tal que si nos acercan a él podemos acercarnos a ellas y debemos alejarnos de ellas si nos apartan de Dios.
- Confianza plena en Dios, si Él es verdad y amor, si el nunca falla, si quiere que todos nos salvemos, si todo lo que ocurre es para el bien de los que aman Dios, ¿Por qué no confiar en Él?
Dios es nuestro bien, nuestro tesoro y nuestra salvación
¡Bendito sea Dios UNO y TRINO!
¿Quién es Dios?
Dios es Verdad y Amor. Él se reveló como EL QUE ES.
Dice el salmo: "Doy gracias a tu nombre por tu amor y tu verdad" (Sal. 138,2)
Dios es la Verdad, en su palabra no hay engaño, no hay tiniebla alguna, es verdadero, en él podemos fiarnos.
Todo en Él es verdad: Él mismo, su palabra, su promesa, sus pactos, su sabiduría, su revelación.
Además Dios es Amor (1Jn 4,8), amor gratuito, eterno y misericordioso, es decir, inclinado hacia la miseria del ser humano para su salvación, en Él podemos refugiarnos.
Como dice el Catecismo de la Iglesia Católica, en el numeral 221, "El mismo es una eterna comunicación de amor: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y nos ha destinado a participar en El".
Conociendo esto, ¿es posible decir que la verdad y el amor no existen?
¡Reflexionemos!